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Violencia mancha el juego, escribe Luciano Núñez: No era penal

Podemos hacer mucho desde nuestros espacios para no salpicar lo que lastima.

Además de un gol para todos los tiempos, Diego Maradona ha dado frases igualmente inmortales: “la pelota no se mancha”, acaso la más filosófica, la que más interpretaciones genera en la mente y en el corazón. Ante todo este escenario violento de esta semana que todavía no termina: balaceras y muertes en Playa del Carmen; ataques a la autoridad en Cancún, con muertos y psicosis; el ataque suscitado en la escuela ayer en Monterrey, dejan a pensar que, por más voluntad y deseo que pongamos, la pelota a veces se mancha.

Un mal negocio para los violentos

El fútbol es una pasión mundial que nos entrega momentos de mucha alegría, de belleza y de compañía; y que no está exento de la violencia extrema y ha cobrado víctimas en todo el mundo. En muchos países –como Argentina- es un deporte que en los estadios –lamentablemente gracias a unos pocos- se disfruta detrás de alambres y de rejas; en otros, como en Inglaterra, o como el mismo estadio de los Potros del Atlante, se goza en vivo y en directo, a pocos metros donde se desarrolla el juego cuya fricción y hasta el olor del pasto mojado, se perciben desde las gradas. Es esa tranquilidad y paz las que han caracterizado a los destinos de Quintana Roo, y que han dado paso a la prosperidad y al goce de las familias de todo lo que tiene este estado: sus lugares, la seguridad, los espectáculos sin rejas, los autos en las calles y tanto más.

Sin embargo, la violencia y los violentos son parte de la humanidad y de la vida, y en algún momento, explotan en diferentes formas para manchar la pelota, esa pelota trabajada con esmero que es el turismo de Quintana Roo, visitado por más de 21 millones de turistas al año. En una sinrazón, los delincuentes que atentan contra eso, lo hacen hasta contra sus propios “negocios”. Atacar de esta forma la imagen de estos destinos turísticos no es benéfico ni para los violentos. Como tampoco es benéfico desinformar en redes sociales, generando caos y psicosis.

Redes de violencia

Paramos la pelota y hacemos un cambio de frente para referirnos a las redes sociales, jugador por demás importante en estos tiempos, en los que la forma de comunicar ha cambiado radicalmente. Primero: no todo lo que circula en redes sociales es cierto, porque toda esa información no pasó un filtro para determinar su verosimilitud. Segundo: es irresponsable dejar a nuestros hijos menores expuestos a lo que circula en este medio, cuando las políticas de estas mismas prohíben su uso a menores de edad, expuestos al “gromming” y todo tipo de violencia compartida sin pudor ni criterio.

¿Por qué compartir algo violento tantas veces? ¿Por qué no sólo informar correctamente y tomar precauciones? ¿Es necesario mostrar fotos de un niño muerto en un charco de sangre? Ahora bien, me pregunto: ¿Por qué este joven de Monterrey reaccionó con tanto odio y violencia? Pienso que la respuesta no será parte de una sola razón; pero sí podemos afirmar que la circulación omnipresente de la violencia tiene que ver: en la televisión, en las películas, en redes sociales y hasta en el hogar. La pelota no se mancha, porque la vida y el futbol siguen rodando, pese a todo. Cancún y Playa del Carmen son destinos sólidos con gente trabajadora de todo México y todo el Mundo que hacen que seamos líderes mundiales de turismo. Nadie atiende mejor a un turista que un quintanarroense. En ese sentido, Maradona tiene razón, la pelota no se mancha, pero podemos hacer mucho desde nuestros espacios para no salpicar lo que lastima, lo que genera confusión, caos, violencia de género y violencia en todas sus oscuras formas. Así, el deseo y la esperanza podrán dejar inmaculado el balón, como metáfora del anhelo colectivo.

* El grooming es un término usado para describir una serie de conductas y acciones deliberadamente emprendidas por un adulto con el objetivo de ganarse la amistad de un menor de edad, creando una conexión emocional con el mismo, con el fin de disminuir las inhibiciones del niño y poder abusar sexualmente de él.

Luciano Antonio Núñez

Es técnico y licenciado en Comunicación Social, con postgrado en Opinión Pública por FLACSO y diplomados en La Salle Cancún. Trabajó en El Siglo de Tucumán, Argentina; agencia EFE México, Luces del Siglo y Periódico Quequi, donde actualmente es coordinador en el Sur del Estado. Fue director de Comunicación Social en Benito Juárez, Cancún.

Co-Fundador de Revista Dos Puntos.

VIOLENCIA QUE MANCHA LA PELOTA