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La “revolución” de Perla, escribe Julio César Silva desde el Palco

Perla Tun, la alcaldesa de Cozumel, ganó la presidencia municipal de esa isla con el apoyo de miles de votantes que confiaron en su propuesta de cambio, que creyeron que su oferta era mejor que el proyecto pseudomonárquico que pretendían imponer el presidente municipal saliente, Fredy Marrufo Martín y su esposa Gina Ruiz.

Sin embargo, un extraño sentimiento de revanchismo con aires ortodoxos que va más allá de cualquier ideología partidista, aderezado con un puñado de rencor tiene de rehén a una joven presidenta municipal, que no solo es la primera mujer en gobernar la isla de gobernadores, sino también la primera figura panista en obtener esa posición en la isla.

El PAN ya ganó una elección municipal en Cozumel, en 2005, pero lo hizo con un ex priista como candidato, Gustavo Ortega Joaquín, primo del actual gobernador Carlos Joaquín, de modo que Perla Tun es la primera autoridad municipal forjada bajo la ideología panista que tiene la isla.

Pero el arranque de su administración no ha sido del todo afortunado, ni para ella y mucho menos para la población que votó por ella.

Se entiende que los gobernantes lleguen con su equipo de confianza y que los integrantes de éstos desplacen a los colaboradores de la anterior administración en los puestos clave. Es lo normal en cualquier democracia, pero ensañarse con los débiles; deshacer un programa como el de los llamados “poliabuelitos” que vigilaban afuera de las escuelas, adoptar conductas dictatoriales que en Quintana Roo sólo se recuerdan en el ex alcalde priista de Solidaridad, Filiberto Martínez Méndez, es todo lo que un buen, una buena política no debe hacer.

En cualquier nivel de gobierno es normal que los que llegan quieran imponer su propio sello y le cambien de nombre a los programas, pero en esencia éstos permanecen. Sin embargo, Perla pretende desaparecer todo de un plumazo y peca de falta de sensibilidad.

Lo que ocurre en Cozumel ha llamado la atención en Chile, donde estudia Nazareth de la Llata, quien participó en la operación del programa de asistencia alimentaria del DIF Cozumel en 2013 y ve con preocupación la situación en la isla.

A continuación, extractos de una extensa carta que nos hizo llegar este lunes:

“Según DIF nacional la institución debe ser un espacio de paz, apoyo, formación, y bienestar. El DIF debe conducir políticas públicas en materia de asistencia social que promueven la integración de la familia. También debe promover acciones encaminadas para mejorar la situación vulnerable de niños, adolescentes y adultos”.

“Sin embargo, esto no es congruente con lo que se vive hoy en el DIF Cozumel donde se les arrebató el trabajo a 39 mujeres madres de familia… Durante poco más de dos años desempeñé la función de Coordinadora de Asistencia Alimentaria en la institución, durante el periodo administrativo 2013-2015, donde tuve la oportunidad de laborar con estas mujeres las cuales me dejaron un gran aprendizaje de vida”.

“Muchos conocemos el programa “Desayunos y Almuerzos escolares” ya sea porque nos tocó contar con él o por que algún familiar cercano fue beneficiario, pero pocos conocemos lo que hay detrás de esta iniciativa. El trabajo de estas 39 mujeres consistía en mantener en perfectas condiciones en cuanto a limpieza y condiciones físicas sus áreas de trabajo, colocando inclusive sus propios recursos, para que esto pudiera cumplirse ya que su responsabilidad siempre fue más grande que las limitaciones que existían”.

“Ellas tenían que estar en sus comedores desde las 5:30 am para ensamblar y servir los alimentos con formas divertidas y en las porciones adecuadas, cumpliendo con el objetivo del programa que es contribuir a la seguridad alimentaria basado en criterios de calidad nutricia y acompañados de acciones de orientación alimentaria, situación para lo cual eran capacitadas de manera constante”. “Es importante enfatizar que estas capacitaciones se les daban cada día, un conocimiento más amplio de la importancia de su trabajo y de la responsabilidad que les confería y que como madres lo hacían gustosas ya que veían en las niñas y niños que atendían a sus propios hijos”.

“Se están tomando medidas extremas como colocar a los “Abuelitos policía” en los comedores infantiles representando una falta de conciencia hacia esta medida, ya que es un riesgo para su salud, integridad y seguridad, olvidándose factores de riesgo como las caídas, donde las estadísticas reflejan que la probabilidad de estas en los adultos mayores es de un 30 a un 50% donde el 5% de los casos necesita hospitalización y en casos severos la muerte por complicaciones”.

“El trabajo que se lleva a cabo en comedores aumenta el riesgo a esta situación ya que cada comedor posee entre 30 y 40 niños. Además, el horario y la carga de trabajo, la energía y sobre todo el conocimiento y capacitación que no tienen los abuelitos (ya que no se trata de repartir contenedores y vigilar que se los coman) será una verdadera tortura para ellos”.

“Si la intención es que los abuelitos renuncien por sí mismos al ponerlos a hacer un trabajo que no les permitirá desarrollarse como personas y que sólo los cansará y los expondrá a accidentes con tal de que se vayan, pues la medida es la adecuada y si con ello además desaparecen un programa que consideran innecesario pues entonces este indudablemente es el camino. Pero si no es así,  le quitan una parte al corazón del DIF Cozumel, el cual vela por la niñez, ese corazón que encierra el amor de su gente la cual es muy trabajadora… no le quitemos el corazón a nuestra isla!”, concluye la carta de Nazareth de la Llata.

Sin duda, además de un injustificado revanchismo dirigido contra los débiles, también el desconocimiento mueve hoy en día las decisiones en Cozumel.

Platea

Mientras otras voces afirman que es contraproducente declarar la alerta de violencia de género en Quintana Roo, la presidenta del DIF Cancún, Elvia Barba de Estrada, alza la voz y desde su tribuna subraya la importancia de que se de ese paso.

Las voces que clamaban la declaración de esa alerta en el sexenio pasado ya se apagaron, pero surgen nuevas como las de Elvia Barba, quien destaca que “Obviamente debe de haber alerta de género. Nosotros estamos trabajando en diversos proyectos para proteger a las mujeres. Es un tema importante y sin bien no me corresponde de manera directa estamos trabajando fuertemente para atenderlo”.

Su voz es importante, no solo por el cargo que tiene en la administración de su hijo, el presidente municipal Remberto Estrada Barba, sino por el prestigio que tiene en el ámbito social y empresarial de Cancún.

julio cesar silva

Correo: jsilva@palcoquintanarroense.com

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