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Virus Chukungunya, no representa peligro en Q. Roo; refuerzan vigilancia

Cancún Q. Roo junio de 2014.- En diciembre 2013, se detectó por primera vez la transmisión autóctona del virus Chikungunya en la Región de las Américas con la confirmación de dos casos en la isla de Saint Martin, en el Caribe. A partir de esa fecha se han notificado a la Organización Panamericana de la Salud (OPS) 183,761 casos sospechosos de los cuales 4,676 han sido confirmados por laboratorio en 18 países de la Región, de acuerdo a información emitida por la Secretaría de Salud de Quintana Roo.

Ante el incremento de casos de virus Chikungunya en la región del Caribe y el reporte de casos importados en el macizo continental, por los elevados movimientos poblacionales y la existencia de los vectores en amplias regiones del territorio nacional, se ha reforzado la vigilancia epidemiológica para la detección oportuna de casos, a efecto de evitar la ocurrencia de brotes y para una adecuada y rápida respuesta en caso de ser necesario.

 En México, el Sistema Nacional de Vigilancia Epidemiológica (SINAVE) de la Secretaría de Salud que encabeza la doctora Mercedes Juan, identificó un caso importado de fiebre por Chikungunya. Corresponde a una paciente, con antecedente de viaje a un evento deportivo a Antigua y Barbuda en el Caribe, sitio donde la OPS ha reportado cuatro casos confirmados por virus Chikungunya. Hasta el momento no se han detectado casos autóctonos en nuestro país y este hallazgo demuestra la fortaleza del SINAVE.

El virus Chikungunya fue descrito inicialmente en la década de los 50s, en un brote ocurrido en una aldea en Makonde, entre Tanzania y Mozambique en África. El nombre Chikungunya (pronunciado /chi kun GU ña/) es de origen makonde y significa enfermedad del hombre retorcido, debido al fuerte dolor articular que provoca la artritis y que caracteriza a la enfermedad.

Chikungunya es un virus transmitido al hombre y los monos por los mismos mosquitos involucrados en la transmisión del dengue (Aedes aegypti y Aedes albopictus). Al igual que el dengue, causa fiebre, dolores severos en las articulaciones, dolor de cabeza, mialgias, náuseas y erupciones cutáneas, la principal diferencia radica en la afección a las articulaciones. La enfermedad puede presentarse entre 3-7 días posteriores a la picadura del mosquito, y tiene una duración de entre dos y 12 días.

Para este padecimiento no existe una vacuna para prevenir la infección por este virus ni un tratamiento específico, se maneja únicamente de manera sintomática.

Ante el incremento de casos de virus Chikungunya en la región del Caribe y el reporte de casos importados en el macizo continental, por los elevados movimientos poblacionales y la existencia de los vectores en amplias regiones del territorio nacional, se ha reforzado la vigilancia epidemiológica para la detección oportuna de casos, a efecto de evitar la ocurrencia de brotes y para una adecuada y rápida respuesta en caso de ser necesario.

Desde finales del 2013 se distribuyeron a todas las entidades federativas los lineamientos sobre este padecimiento emitidos por la OMS/OPS, de la misma manera el tema ha sido abordado en diversos órganos colegiados como el Consejo Nacional de Salud y el Comité Nacional de Vigilancia Epidemiológica.

De la misma manera, en diversas ocasiones el tema ha sido analizado en las reuniones periódicas con los Directores de los Servicios de Salud de las entidades federativas quienes son los responsables directos de la operación de los servicios en los estados.  Se ha emitido un aviso de viaje (13-06-14) para las personas que acudan a las zonas donde se han identificado casos, el Caribe y América del Sur. 

Recomendaciones

·       Las medidas de prevención y control para Chukungunya de acuerdo a la OMS, se enfocan en medidas para reducir al mínimo la exposición a mosquitos, las cuales se convierten en imperativas para prevenir la diseminación en caso de que se presente un brote.

·       La prevención y el control se basa, principalmente, en la reducción del número de depósitos de agua, tanto naturales como artificiales que puedan servir de criadero de los mosquitos.

·       Las personas que viajen a zonas de riesgo deben adoptar precauciones básicas, como el uso de repelentes, pantalones largos y camisas de manga larga.